Al parecer hay seres iluminados que poseen esa particularidad de generar seguidores aun sin proponérselo, hace unos dias leia algunas publicaciones de Sábato en la cual declaraba que se habia deshecho de algunos relatos escritos por él, confesaba que había quemado varias novelas de su autoría porque no satisfacían sus expectativas y si no fuera por su esposa quien le impidió que culminara su propósito no hubiéramos podido disfrutar de su gran talento. Debo confesar que no profundice mi lectura de este gran escritor latinoamericano, leí la clásica novela El túnel y posteriormente uno de sus últimos escritos, el ensayo La Resistencia, del cual sentí una gran identificación. Sábato se oponía a esta gran masificación, a la pérdida de valores, a la transformación del hombre en autómata, todo esto consecuencia de la modernidad.
Su ensayo La resistencia recibió muchas críticas de diversa índole, algunos catalogaron a Sábato de anacrónico y de sin criterio, pero nadie va a negar o al menos olvidar del gran talento de este escritor y a pesar de su punto de vista tan cuestionado este logro con su muerte la inmortalización al lado de Borges, otro inmortal compatriota suyo. Al ciudadano común y corriente solo nos queda nostalgia por esta gran pérdida y evocar sus memorias a través de sus publicaciones. Descanse maestro...
